8.6.15

Notas sobre el proceso de recomposición política de las fuerzas populares en Catalunya

  1- La crisis de régimen es fruto de la gestión neoliberal, austericida y prooligárquica de la crisis. Se convierte en un sentido común la noción de democracia y derechos humanos, ligados a condiciones materiales de vida, unas ideas que se popularizan y sustentan sobre la base de un movimiento ciudadano que empieza en septiembre de 2010 y eclosiona el 15M de 2011.  La crisis de régimen conlleva la apertura del debate nacional y tambiénla crisis del sistema de partidos –y de la izquierda. En especial el PSOE, pero también IU. Los partidos dejan de ser orgánicos de sus bases sociales. Como dice Gramsci:

“Los partidos nacen y se constituyen en organización para dirigir la situación en momentos histórica-mente vitales para su clase; pero no siempre saben adaptarse a las nuevas tareas y a las nuevas épocas, no siempre saben desarrollarse según se van desarrollando las relaciones totales de fuerza (y por lo tanto la posición relativa de sus clases) en el país determinado o en el campo internacional... La burocracia es la fuerza consuetudinaria y conservadora más peligrosa; si ésta acaba por constituir un grupo solidario, que se apoya en sí mismo y se siente independiente de la masa, el partido acaba por volverse anacrónico, y en los momentos de crisis aguda queda vacío de su contenido social y queda como apoyado en el aire”


2-     La expresión política del movimiento en cada cita electoral ha ido variando y ampliando su alcance: las principales expresiones en elecciones de 2012 la CUP – otros intentos fueron prematuros o no cuajaron- (y en las gallegas ANOVA y Alternativa Galega d’Esquerdas, en las europeas de 2014  (ante el cierre de IU), PODEMOS, en las elecciones municipales candidaturas amplias como Ahora Madrid y Barcelona en Comú. En general podemos decir que la fórmula de éxito ha consistido en conectar una propuesta política con el movimiento y sus instituciones (agitadores y propagandistas), y al mismo tiempo con sus bases ciudadanas o populares. Y para que ello han sido necesarios elementos de liderazgo, imagen- lenguaje y de amplias alianzas que aportan diversidad de recursos y de saberes.

3- PODEMOS es expresión política del movimiento y palanca de la recomposición que ha conseguido que otras fuerzas tengan que adaptarse a las exigencias populares y entiendan por fin que esto iba en serio- pero no es orgánico o instrumento de este.  Hoy está en disputa si se consolida un espacio político que sustituya gran parte del espacio de IU, articulándose con las izquierdas periféricas (ICV, Compromís...), ocupando gran parte de la del partido socialista, o si realmente se construye una amplia alianza por el cambio para ser determinante en la salida de la crisis de régimen en un sentido de ruptura democrática protagonizado por las clases populares.

El reflujo de la movilización y la actividad política de masas hace que los aparatos (y aparatitos), o los tribunos hagan y dehagan a su merced en este escenario de recomposición, alejándose del carácter y sentir popular y ciudadano.  Además la debilidad del movimiento obrero – sometido a  un cambio de modelo productivo y en las relaciones laborales, así como una fragmentación (también generacional) de la clase que no ha sabido superar- y la deriva de los aparatos de las grandes organizaciones sindicales, ha hecho que la clase trabajadora no opere como un sujeto político significativo en el actual contexto. Sólo como parte y maduración del proceso popular y ciudadano en marcha, podrá la clases trabajadora volver a articularse políticamente y reforzarse sobre nuevas bases. Y para hacerlo necesitará instrumentos de clase propios que le permitan intervenir como tal.

4- En ese sentido, en Catalunya nos encontramos en un proceso de recomposición de las fuerzas populares. Este pasa por la construcción de un movimiento sociopolítico que conecte y que recoja la gramática del movimiento popular que articula el sentir y razonar de la mayoría ciudadana. Sólo en función de ese objetivo principal es útil la unidad y la concurrencia de diversas experiencias y organizaciones políticas y sociales con su diversidad y complementariedad de aportaciones.

 La alternativa, un mero acuerdo de aparatos en crisis con liderazgos de la clase media intelectual, reproducirá a la postre una refundación del proyecto histórico que representó en la última etapa ICV, volviendo a negar el protagonismo (y entusiasmo) de los sectores  más populares y vinculados a la clase trabajadora. Es algo que ya conocemos bien. Como bien conocemos que como se decanten las cosas en Catalunya influirá de manera decisiva a la resolución de las cuestiones planteadas a nivel de todo el estado.

Barcelona, 5-6-2015