25.5.15

Tras el 24 de mayo: algunos apuntes después de una jornada histórica


El 24 de mayo de 2015 ha sido la segunda gran batalla de un ciclo  político- electoral que comenzó el 25 de mayo de 2014 con la irrupción  de PODEMOS en las elecciones europeas. La cuestión clave que caracteriza  este ciclo es la posibilidad del cambio, de la ruptura con el régimen, que ha entrado en crisis como consecuencia de la gestión antipopular y austericida de la crisis económica. Se trata de la articulación de la expresión política de una nueva mayoría social por la ruptura democrática, por el cambio.

En la movilización popular que tiene lugar desde 2010, y que eclosiona el 15M de 2011, se generalizaron e hicieron sentido común la convicción de que la democracia requiere garantizar derechos y condiciones de vida, la indignación ante la corrupción y las redes clientelares de unas instituciones y unos partidos políticos que no respondían a los mandatos ciudadanos, así como la visión crítica de unas instituciones que enajenan la soberanía en favor de los grandes poderes financieros y sus instrumentos políticos afines. Asimismo, en esta crisis de régimen se ha reabierto con fuerza la cuestión de las naciones y su derecho a autodeterminarse, en especial en Catalunya, con un impresionante movimiento ciudadano.

Algunos apuntes rápidos después de la contienda: La caída del bipartidismo continúa, la opción del recambio, Ciudadanos, ha demostrado que su vigor es limitado y que no es capaz de expresar a penas las corrientes tectónicas de fondo que sacuden a esta sociedad; el intento de la derecha catalana de instrumentalizar el proceso soberanista para mantenerse en el poder y aplicar su programa neoliberal sufre un revés; la idea de que los deseos de autodeterminación están conectados a una crisis de régimen de la cual los partidos como CiU forman parte tiende a fortalecerese; el hecho de que PODEMOS es hoy la principal expresión política del cambio, pero que no está sólo.

Y sobre todo, la evidencia de que allá donde se ha sido capaz de articular una propuesta ilusionante de cambio, como en Barcelona con Barcelona en comú, se ha expresado esa mayoría social. Ha sido necesario para ello atender a la diversidad que está por el cambio y fundamentalmente conectar con las expresiones sociales y el movimiento que han articulado y protagonizado esta nueva mayoría social y política, diversa, amplia y plural. Es tiempo de construir amplias alianzas por el cambio para mantener abierto el momento constituyente y materializar o concretar esa ruptura democrática que ya es un clamor imparable de nuestros pueblos.

La próxima batalla el 27 de septiembre, o no.